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Una gamba es la especie viva más vieja del planeta 0
31.7.10
El ser vivo más viejo del planeta, con más de 200 millones de años de existencia, es una pequeña gamba que vive en una reserva natural de Caerlaverock, en el sur de Escocia, según un estudio de la Universidad de Glasgow.Científicos de este centro académico han encontrado dos colonias de esta gamba, cuyo nombre científico es "Triops cancriformis", que según las evidencias fósiles se ha mantenido invariable en su forma desde la época en la que los dinosaurios dominaban la Tierra.
Lo extraordinario de esta gamba, que no supera los 10 centímetros de longitud, es que ha sobrevivido tres grandes extinciones de especies desde la era Jurásica y que tiene un ciclo vital especial.
Vive en piscinas temporales de agua dulce en las que depositan sus huevos y mueren cuando la reserva de agua se evapora. Los huevos permanecen aletargados hasta que los depósitos vuelven a llenarse, repitiendo el ciclo de manera constante en condiciones normales.
En un comunicado, los investigadores explicaron que encontraron esta extraña especie después de recoger unas muestras de barro, que se secaron y fueron rehidratadas en tanques de cristal en un laboratorio para su posterior observación científica.
Dos semanas después, Elaine Benzies, una estudiante de la Universidad se dio cuenta de que había una gamba nadando en el agua.
"No me esperaba encontrarla, porque lo único que estaba haciendo era comprobar la temperatura del agua y la luz. Fue fantástico ver a todos los miembros del laboratorio mirando con curiosidad en el acuario a este superviviente del pasado", declaró la estudiante.
Hasta ahora y a raíz de una investigación del Fondo de Vida Salvaje y Marismas (WWT) del Reino Unido realizada en el año 2004, se pensaba que esta especie sólo existía en un estanque de Hampshire (a 570 kilómetros de distancia, en el sur de Inglaterra).
El autor de esa investigación, el profesor Larry Griffin, declaró que "ahora que sabemos que esta curiosa criatura sobrevive en otros lugares" el objetivo científico debe ser otras colonias para garantizar la supervivencia de esta especie tan especial.
"El 'Triops' madura rápidamente y produce cientos de huevos en sólo un par de semanas. El estanque en el que viven se puede secar, pero los huevos pueden sobrevivir en el barro durante muchos años. Todos los ejemplares tiene aparatos reproductores masculinos y femeninos, así que sólo es necesario que sobreviva un huevo para que se regenere toda una población", explicó Griffin.
Tras el descubrimiento, la Universidad de Glasgow, el WWT y el Patrimonio Natural Escocés han lanzado un nuevo proyecto para buscar nuevas colonias de este antiguo habitante del planeta.
El profesor Colin Adams, de la Universidad de Glasgow, destacó que a partir de ahora "ampliaremos el área de búsqueda de este animal de agua dulce tan extraño y carismático".
EFE
La temperatura es una variable clave en la biodiversidad de los océanos, según un estudio publicado esta semana en la revista "Nature" basado en el análisis de los hábitats de miles de especies marinas.El estudio, realizado por investigadores de la universidad de Dalhousie (Canadá), afirma que los cambios en la temperatura de los océanos, así como otros factores consecuencia de la actividad humana, podrían cambiar el mapa de la distribución de las distintas especies.
Para llegar a esta conclusión, los científicos analizaron la relación entre varios parámetros medioambientales y la distribución global de más de 11.000 especies marinas entre las que se incluían zooplancton, plantas, invertebrados, peces y mamíferos.
Concluyeron que la temperatura de la superficie oceánica está altamente relacionada con la diversidad de todos estos grupos de especies marinas.
Además, los investigadores hallaron que el oeste del Pacífico es la zona del planeta en la que conviven una mayor diversidad de especies costeras, mientras que en las franjas oceánicas de latitud media es donde se concentran un mayor número de especies distintas que viven en mar abierto.
Estos hechos contrastan con la biodiversidad de especies terrestres, que suele ser mayor en las zonas cercanas a los trópicos.
EFE
Un equipo científico ha descubierto los restos óseos de la mayor rata conocida hasta la fecha, era más grande que un gato doméstico y habitó en las hoy extintas selvas de Timor Oriental hasta hace unos mil años.Su bien conservado esqueleto, desenterrado recientemente en una cueva del pequeño país del Sudeste Asiático, indica que este robusto roedor ofrecía un aspecto muy similar al de la rata común, sólo que unas 40 veces más pesado.
"Se trata de un descubrimiento muy importante en términos de biodiversidad y conservación", subraya a Efe el biólogo Ken Aplin, responsable de la expedición y miembro de la agencia científica estatal australiana, CSIRO.
El experto destaca que el Sudeste Asiático se ha caracterizado históricamente por una gran diversidad de roedores, entre los que destacaban algunos de gran tamaño, pero la mayoría ha desaparecido por la acción del hombre.
En este sentido, Aplin señala que junto a la rata gigante extinguida, de unos seis kilos, se han encontrado en la misma excavación huesos de otras trece especies de roedores, de las cuales once no habían sido clasificadas previamente y tan sólo una, la de menor tamaño, aún no ha desaparecido.
Además, según sus investigaciones, ocho de estas nuevas especies de animales pesaban más de un kilo, aproximándose a las medidas de la mayor rata viva, un roedor que habita en los bosques húmedos de Filipinas, Indonesia y Papúa Nueva Guinea y alcanza los dos kilos de peso.
El equipo científico considera que la extinción de estas ratas gigantes está ligada a la enorme deforestación que ha sufrido en el último milenio el territorio que ahora pertenece a Timor Oriental.
"El ser humano ha vivido en la isla de Timor desde hace más de cuarenta mil y desde siempre ha comido ratas, pero no tenemos ninguna evidencia de que la caza esté relacionada con su extinción", explica Aplin.
A su juicio, hombres y animales convivían en Timor de forma sostenible hasta hace unos dos mil años, cuando se comenzó a abrir bosque de forma sistemática para usos agrícolas.
Los portugueses descubrieron en los bosques y explotaron un gran número de árboles de sándalo, porque tienen una madera aromática muy cotizada.
Para el jefe del equipo científico, este hallazgo debe ser un llamamiento internacional para frenar la tala de las selvas de esta región del mundo y fomentar a su vez el estudio de la gran cantidad de especies de plantas y animales que aún no han sido clasificadas por el hombre.
"La biodiversidad es extremadamente rica en esa región y está muy pobremente documentada. Queremos llamar la atención internacional sobre la necesidad de realizar programas de conservación aquí", afirma Aplin.
El experto no descarta que en las zonas boscosas de Timor Oriental, tan sólo un 15 por ciento de las originales, pueda haber aún más especies de roedores vivos que aún no han sido catalogadas por los científicos.
"La región es un punto caliente de la evolución de los roedores. Los roedores representan el cuarenta por ciento de la diversidad de mamíferos en todo el mundo y son un elemento clave en los ecosistemas. Son tan importantes como las ballenas o los pájaros", indica el científico.
Timor Oriental pertenece a la Wallacea, un conjunto de islas extremadamente interesante para los biólogos por sus especies endémicas, ya que en ellas coincidieron los mamíferos asiáticos con los marsupiales australianos.
Juan Palop | EFE
Editor
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