Inicio
Evolucion
Biodiversidad
Año Internacional de la Diversidad BiologicaAño Internacional de la Diversidad Biologica

Suscribirse a

Entradas
Atom
Entradas
Comentarios
Atom
Comentarios

Etiquetas

  • Biodiversidad (81)
  • Biologia (26)
  • Cambio Climatico (54)
  • Evolucion (64)
  • Exobiologia (12)
  • Extinciones (55)
  • Genetica (24)
  • Medio Ambiente (34)
  • Neurologia (9)
  • Vida en la Tierra (26)
  • Vida Marina (23)

Una erupción volcánica pudo causar la extinción del Pérmico 0

30.5.09
Una erupción volcánica pudo causar la extinción del PérmicoUna enorme y hasta ahora desconocida erupción volcánica acaba de ser relacionada con la gran extinción del Pérmico, durante la que desapareció más del 95 por ciento de la vida marina de nuestro planeta. Se trata de una gigantesca erupción que se produjo en el sur de China hace 260 millones de años, en el Pérmico medio, y cuya existencia acaba de ser demostrada por un equipo de geólogos británicos de la Universidad de Leeds.

Esa actividad volcánica en lo que hoy es la provincia china de Emeishan supuso la expulsión de más de medio millón de kilómetros cúbicos de lava, una gigantesca colada que cubrió una superficie casi cinco veces mayor que nuestra actual comunidad gallega. Una consecuencia de este episodio de "supervulcanismo" fue la práctica aniquilación de toda la vida marina en nuestro planeta. Los resultados de la investigación, en la que también ha colaborado la Universidad China de Geociencias en Wuhan, se publican esta semana en la revista Science.

A diferencia de lo que ha sucedido en otras ocasiones, los científicos han sido capaces, esta vez, de localizar con extraordinaria precisión el momento exacto de la erupción, y lo que es más, de relacionarlo directamente con un episodio de extinción en masa. Ello es así debido al hecho de que las erupciones se produjeron junto a aguas poco profundas, de forma que la lava aparece, incluso hoy en día, como una capa perfectamente distinguible de roca fundida y estéril, emparedada entre dos estratos de roca sedimentaria y rica en fósiles marinos. Fósiles cuyas edades pueden ser determinadas con exactitud por los investigadores.

De esta forma, la capa de roca y fósiles inmediatamente posterior a la de lava muestra con claridad la desaparición de numerosas formas de vida y relaciona, por lo tanto, el comienzo de la actividad volcánica con una enorme catástrofe medioambiental.

La misma situación del volcán, junto a aguas poco profundas, es también responsable del efecto global que tuvo aquella tremenda erupción. Grandes rios de lava fluyendo con mucha rapidez penetraron en el agua y dieron lugar a violentas y sucesivas explosiones, que lanzaron hasta la estratosfera grandes cantidades de dióxido de azufre.

"Cuando una colada de magma rápido y de baja viscosidad entra en un mar poco profundo -explica él paleontólogo Paul Wignall, investigador principal del estudio- es como tirar agua a una sartén de aceite hirviendo. Se produce una explosión espectacular y una gran nube de humo".

La inyección de grandes cantidades de dióxido de azufre a la atmósfera pudo llevar a la formación de densas nubes que se propagaron por todo el mundo, enfriándolo y causando, en última instancia, auténticos aguaceros de lluvia ácida. Basándose en los registros fósiles, los científicos estiman que este desastre medioambiental se produjo justo al comienzo de la gran erupción. "La abrupta extinción de la vida marina puede verse claramente en el registro fósil, que está íntimamente ligado a gigantescas erupciones volcánicas y a una catástrofe medioambiental de proporciones globales", explica Wignall.
La Campaña Medusas 2009 en todas las costas españolasEl Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, tras las campañas realizadas en 2007 y 2008, a través de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, explica que está ultimando los preparativos para la puesta en marcha durante este verano de la "Campaña Medusas 2009".

Este año la campaña se extenderá a la totalidad de la costa española, con el fin de avanzar en el conocimiento de las agregaciones de medusas, la detección temprana de las mismas y la información a la ciudadanía, asegura. Las acciones de la campaña se ampliarán al litoral atlántico peninsular y a las Islas Canarias.

Los objetivos son el mantenimiento y mejora de la red de observación creada en las dos pasadas ediciones para detectar de forma temprana posibles proliferaciones cercanas a la costa y establecer los correspondientes avisos en los casos en que se pueda prever una arribada excepcional a zonas de baño.

Para ello, se pone a disposición de los usuarios el teléfono gratuito 900102326 y la dirección de correo electrónico "planmedusas@mma.es". Además, se pretende contribuir con los datos que se obtengan a los proyectos de investigación realizados por instituciones científicas.

El Gobierno elaborará y distribuirá en puntos de interés y de manera coordinada con otras administraciones públicas material divulgativo sobre las medusas que contribuyan a mejorar su conocimiento por parte de los usuarios de la costa y cómo actuar en casos de concentración en una zona de baño o si se producen picaduras.

También aprovechará la infraestructura de la red de observación y avisos para detectar la presencia de acumulaciones de residuos flotantes en el mar.

Teniendo en cuenta que desde diferentes comunidades autónomas se vienen estableciendo determinadas actuaciones en el mismo ámbito, durante el mes de junio y antes del inicio de la temporada de baño, se mantendrán reuniones con todas las administraciones implicadas de cara a la coordinación de sus acciones.

Entre estas acciones, se llevará a cabo la recogida en el área inmediata a las zonas de baño, de acuerdo al protocolo establecido, con el fin de disminuir la concentración de ejemplares en puntos concretos y contribuir a que la zona quede apta para el baño en el menor plazo posible.
¿Hay otras Tierras? ¿Hay vida ahí fuera?Desde que hace 400 años Galileo Galilei apuntara por primera vez un telescopio al cielo con fines científicos (motivo por el cual en 2009 se celebra el Año Internacional de la Astronomía), nuestra comprensión de lo que ocurre en el Universo ha crecido de forma absolutamente espectacular.

La Astronomía es una Ciencia (así, en mayúscula) -de hecho pasa por ser la más antigua de las ciencias- y eso significa que después de todos y cada uno de los avances que se realizan en el conocimiento científico del Universo, se suele abrir una igualmente impresionante batería de nuevos interrogantes.

La respuesta a la pregunta «¿estamos solos en el Universo?» sigue perteneciendo hoy día al reino de la ciencia ficción. Sin embargo otras preguntas como ¿existen otras Tierras orbitando alrededor de otros soles? O ¿hay vida ahí fuera? podrían encontrar una respuesta en los próximos años o en el próximo decenio.

Exo-planetas

Hace 20 años, era casi impensable que pudiéramos descubrir planetas orbitando alrededor de otras estrellas distintas a nuestro Sol. Afortunadamente los avances tecnológicos, la perseverancia de algunos investigadores y la propia naturaleza nos ayudaron. En 1995 Michel Mayor y Didier Queloz, del Observatorio de Ginebra (Suiza) descubrieron el primer 'exo-planeta', un cuerpo más grande que Júpiter orbitando alrededor de la estrella 51 Peg A (al exo-planeta se le bautizó con el poco poético nombre de 51 Peg B). El método para detectar (que no 'ver') este exoplaneta consistió en estudiar el movimiento reflejo de la estrella 51 Peg A, que debido a la gran masa de dicho exo-planeta y también a su proximidad a la misma, es bastante apreciable (unos 30 kilómetros por segundo). También nuestro Sol se mueve ligeramente en respuesta a las órbitas a su alrededor de todos los planetas del sistema solar; lo que ocurre es que los planetas gigantes (como Júpiter y Saturno) están muy alejados de nuestro astro rey y por tanto perturban de forma minúscula su movimiento. Como hemos adelantado, la naturaleza ayudó notablemente ya que no solo 51 Peg B es gigante, sino que su órbita está más cerca de 51 Peg A que Mercurio del Sol.

En los casi 15 años que han seguido a aquél descubrimiento, se han conseguido conocer más de 350 exoplanetas, la mayoría por el mismo método del movimiento reflejo de la estrella alrededor de la que orbitan. Con instrumentación más sofisticada acoplada a los potentes telescopios actuales, se han conseguido medir movimientos reflejos de hasta 1 kilómetro por segundo, con lo que muchos de estos nuevos exoplanetas son más pequeños que Júpiter y pueden estar más lejos de su Sol.

Llevando la tecnología al límite, se han detectado 'super-Tierras', exo-planetas algo mayores que la Tierra; eso sí, muy cerca de su estrella. Se han descubierto estrellas con dos o más exoplanetas y en algún caso hay indicios de que el planeta podría ser 'habitable' (lo cual simplemente significa que si tiene agua en su superficie, esta sería líquida).

Un hipotético astrónomo que observara el sistema solar desde lejos, no conseguiría distinguir la Tierra, que brilla mil millones de veces menos que el Sol y que está muy pegada a él. Así se comprende por qué la mayoría de los descubrimientos de exo-planetas se realizan de forma indirecta y no obteniendo imágenes directas. Otro método que está siendo utilizado, muy especialmente por una misión espacial llamada Corot, es el conocido como método de tránsitos. Cuando un exo-planeta cruza por delante de su estrella, vemos desde lejos que la estrella brilla algo menos. Claro está, cuanto mayor el planeta más se nota. Esta experiencia la pudimos seguir en directo en 2004, cuando nuestro Venus cruzó por delante de nuestro Sol. Casi 60 de los exo-planetas descubiertos hasta la fecha, se han visto transitar por delante de su estrella.

Para en el futuro poder saber si hay otras tierras, necesitamos mejorar nuestros instrumentos de observación astronómica y colocarlos en telescopios más grandes. La misión Kepler de la NASA, recientemente enviada al espacio, permitirá posiblemente descubrir los primeros exo-planetas similares a la Tierra en los próximos años mediante el método de tránsitos. Dentro de una década, dispondremos en el Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-EELT), que esperamos se empiece a construir en 2011, de instrumentos que permitirán medir movimientos reflejos de las estrellas mucho menores y por tanto podremos detectarlos aún cuando los cause un exo-planeta tan pequeño como la Tierra a una distancia de su estrella como la que separa la Tierra del Sol.

Vida en el Sistema Solar

Dicen los expertos que en el Sistema Solar no hay más que tres sitios donde pueda haber o pueda haber habido vida además de la Tierra. Por vida entiéndase aquí cualquier tipo de actividad biológica, bacterias, eucarias (animales, plantas, etc.) o la más exótica en forma de arqueas. O incluso algún precursor común de estas tres clases de vida. La habitabilidad de un planeta, tal y como se entiende en la actualidad, requiere que haya agua líquida, nutrientes, Carbono, una fuente de energía (del Sol, geotérmica o similar) y también evolución geológica. Lógicamente todos estos requisitos se dan en la Tierra, pero también en Marte, Europa (una luna de Júpiter) y en el pasado en Venus.

Marte es uno de los lugares menos inhóspitos del Sistema Solar para la vida como nosotros la conocemos. Hay evidencia de que hubo ríos de agua líquida en el pasado, hay hielo abundante en el subsuelo, Carbono, energía del Sol suficiente y actividad geológica. En la propia Tierra hemos descubierto organismos vivos dentro de rocas y que sobreviven sin agua, por lo que no sería sorprendente que de haber existido vida en Marte cuando había agua líquida en su superficie, algo podría haber quedado. De ahí una parte del interés científico y de toda índole por parte de las agencias espaciales para explorar Marte en busca de trazas de vida pasada o actual.

Posiblemente este no sea el caso de Venus. Con una densa y opaca atmósfera, Venus tiene actualmente un efecto invernadero brutal que mantiene una temperatura de unos 500 grados en su superficie. Según los biólogos no hay forma de vida que resista más allá de 150 grados. Aunque posiblemente en el pasado Venus haya sido un planeta habitable, hoy en día no esperaríamos encontrar más que fósiles.

Muy prometedora es Europa, la luna de Júpiter, descubierta por Galileo junto a Calisto, Ganímedes e Io. Europa posee un océano líquido de unos 100 km de profundidad, recubiertos por una capa de hielo. La costra helada, entre otras cosas, actúa como escudo protector de la gran cantidad de radiación que crea el gigante Júpiter en la luna Europa. Hay también misiones en estudio para acercarse a Europa e intentar penetrar en esta costra.

¿Hay vida ahí fuera?

En cualquier caso, la búsqueda de vida fuera de la Tierra no es tarea fácil. Sí podría resultarle más fácil a nuestro hipotético astrónomo situado lejos del sistema solar encontrar trazas de vida en la Tierra. Si consiguiera "anular" la luz del Sol mediante técnicas de observación sofisticadas (las ideas al uso invocan cosas tan complejas como coronógrafos, máscaras o interferometría), vería que la atmósfera de la Tierra contiene ingredientes que en su conjunto indican de forma inequívoca que aquí hay o ha habido vida. Un "biotrazador" (combinación de gases en la atmósfera que delata la presencia de vida) es la presencia de dióxido de carbono, ozono y vapor de agua, los tres abundantes en la atmósfera terrestre. Otro biotrazador es la presencia simultánea de metano (en particular las vacas producen mucho) y ozono. Sin embargo, nadie asegura que todo tipo de vida deba dejar estas trazas en la atmósfera.

Podemos por tanto esperar que en unas décadas, la humanidad sea capaz de rastrear la atmósfera de algunos de los exoplanetas que se han descubierto lejos de nuestro sistema solar con sofisticados sistemas de observación desde tierra o con observatorios en el espacio dedicados a este menester. Las dos grandes agencias espaciales (NASA y ESA) están estudiando una misión espacial llamada Darwin/TPF que, aunque tecnológicamente muy compleja, podría ser viable en un futuro próximo. Con Darwin/TPF quizás podamos detectar en el futuro signos inequívocos de actividad biológica más allá de nuestro sistema solar.

Y por tanto quizás podremos concluir en el futuro que ¡sí! hay otras Tierras en el Universo y que ¡sí! hay vida fuera de la Tierra.

Nada de esto será fácil y nuevamente habrá que esperar, como en el descubrimiento del primer exo-planeta, que la naturaleza colabore un poco. Para darnos cuenta de la dificultad que entraña la búsqueda de vida fuera de la Tierra, ni la atmósfera de Marte, Venus o Europa presentan 'bio-trazadores' que indiquen que allí ha existido vida. Lo cual, insisto, no implica que no haya (habido) vida allí; simplemente que de haberla no es igual que la que hay en la Tierra. Otra ilustración de lo difícil que puede ser esta aventura, es que en la Tierra la mayoría de la biomasa está en forma de bacterias. Si desaparecieran las eucarias (animales y plantas) de la faz de la tierra, habría prácticamente la misma actividad biológica que ahora, pero nuestro hipotético astrónomo de un planeta lejano no vería más de lo que nosotros vemos en la superficie de Marte ahora mismo.

Así que sigamos con nuestro particular viaje a Ítaca, que aunque no sepamos si lograremos concluir descubriendo otros mundos habitables y habitados, seguro que por el camino descubrimos infinidad de cosas interesantes.

Este artículo ha sido publicado en eldiariomontanes.es. Lo reproduzco en mi blog porque estoy totalmente de acuerdo con su contenido y creo que refleja con bastante aproximación nuestros conocimientos sobre exobiología.
Salamandrina perspicillata. Antonio RomanoUna quinta parte de los reptiles de Europa y casi una cuarta parte de sus anfibios están en peligro, según los nuevos estudios encargados por la Comisión Europea y realizados por la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Estos estudios, que se presentarán el Día Mundial de la Biodiversidad, constituyen las primeras Listas Rojas Europeas de anfibios y reptiles y revelan tendencias poblacionales alarmantes.

Más de la mitad de los anfibios europeos (59 %) y el 42 % de los reptiles están en disminución, lo que significa que los anfibios y reptiles están en una situación de riesgo aún mayor que los mamíferos y aves europeos. Para el 23 % de los anfibios y el 21 % de los reptiles la situación es tan grave que están clasificados como especies amenazadas en la Lista Roja Europea. La mayor parte de la presión sobre estas especies en disminución procede de la destrucción por el ser humano de sus hábitats naturales, combinada con el cambio climático, la contaminación y la presencia de especies invasoras.

«En el Día Mundial de la Biodiversidad, éste es un dato preocupante», ha declarado Stavros Dimas, Comisario Europeo de Medio Ambiente. «A pesar de la estricta legislación que protege nuestros hábitats y la mayoría de las especies afectadas, casi una cuarta parte de los anfibios de Europa está ahora en peligro. Ello refleja la enorme presión que estamos ejerciendo sobre la flora y la fauna europeas y subraya la necesidad de replantearnos nuestra relación con la naturaleza. Por tanto, invito a los ciudadanos, los políticos y al sector industrial a reflexionar sobre nuestro reciente Mensaje de Atenas y a tener en cuenta los problemas de la biodiversidad en las decisiones que tomen. No podemos seguir así».

La doctora Helen Temple, coautora del estudio, ha declarado: «La Europa meridional es especialmente rica en anfibios, pero el cambio climático y otras amenazas están presionando gravemente sus hábitats de agua dulce. El crecimiento de la población humana, la intensificación de la agricultura, la urbanización descontrolada y la contaminación están ahogando los hábitats naturales en toda Europa. Esta situación no es beneficiosa ni para los anfibios ni para los reptiles».

En Europa habitan 151 especies de reptiles y 85 especies de anfibios, muchas de las cuales no existen en ninguna otra parte del mundo. Seis especies de reptiles, entre ellas el lagarto canario moteado (Gallotia intermedia) y la lagartija de las islas Eolias (Podarcis raffonei), se han clasificado como especies en peligro crítico de extinción, lo que significa que se enfrentan a un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre. Otras once especies se consideran especies en peligro (es decir, con un riesgo muy elevado de extinción en estado silvestre) y diez, especies vulnerables (alto riesgo de extinción en estado silvestre).

Entre los anfibios, grupo que incluye a ranas, sapos, salamandras y tritones, hay dos especies consideradas en peligro crítico de extinción: la rana cerigensis (Pelophylax cerigensis) y el tritón del Montseny (Calotriton arnoldi), único tritón endémico de España. Cinco especies más, en particular el sapo de vientre amarillo de los Apeninos (Bombina pachypus), están en peligro y once están clasificadas como especies vulnerables.

La situación de los anfibios y los reptiles es incluso peor que la de otros grupos de especies: el 15 % de los mamíferos y el 13 % de las aves están amenazados. Sin duda alguna, también hay otros grupos en peligro, pero únicamente se han evaluado éstos de manera exhaustiva a nivel europeo con arreglo a las directrices de las listas rojas regionales de la IUCN.

La biodiversidad -la red de vida de la que dependemos- disminuye en todo el mundo. La Unión Europea se ha comprometido a poner fin a la pérdida de biodiversidad para 2010, y, para ello, cuenta con un Plan de Acción sobre Biodiversidad. El mes pasado, los ocho puntos del «Mensaje de Atenas» subrayaban la necesidad de intensificar los esfuerzos para detener esta pérdida, mediante medidas tales como aumentar la sensibilización de la opinión pública sobre la importancia de este problema, mejorar la financiación e integrar más sistemáticamente los aspectos de la biodiversidad en otros ámbitos políticos.

Las Listas Rojas Europeas, elaboradas por la IUCN, constituyen un marco para clasificar las especies en función de su riesgo de extinción. Las especies amenazadas son las que aparecen clasificadas como en peligro crítico de extinción, en peligro, o vulnerables.
Bukanen Island, Manado, Indonesia. AfpLa primera Conferencia Mundial de los Océanos, que comenzó el pasado lunes en la ciudad de Manado, al norte de la isla indonesia de Célebes, tiene por objetivo llamar la atención internacional para que actúe también contra los efectos del calentamiento global en los mares.

Un total de 64 países, incluido Estados Unidos, han aprobado la Declaración de los Océanos de Manado. Los participantes se han comprometido a proteger los mares e instaron a la comunidad internacional a tener en cuenta su preservación en las negociaciones que se llevarán a cabo en diciembre en Copenhague. Allí tendrá lugar la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático, un encuentro clave en el que está previsto elaborar un protocolo que sustituya al de Kioto, que expira en 2012.

La declaración, que no es de carácter vinculante, subraya además la necesidad de fomentar la cooperación internacional política y científica en el ámbito marino, y en este sentido, recomienda a las economías avanzadas prestar ayuda técnica y financiera a los países menos desarrollados.

Durante las negociaciones previas al acuerdo, varias naciones industrializadas, entre las que destacó Estados Unidos, se opusieron a suscribir un texto en el que la ayuda fuera imperativa, lo cual constituyó uno de los mayores escollos para alcanzar el consenso.

Asimismo, la declaración de Manado subraya la importancia de actuar para reducir la contaminación del mar y en las zonas costeras, y aconseja llevar a cabo estrategias de desarrollo sostenible a nivel nacional e interregional.

Además, los países que participaron en la conferencia, recalcaron en el documento, la necesidad de aumentar la investigación oceanográfica y el intercambio de información científica entre países.

El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, hizo un discurso a favor de la protección marina y oceánica: "Es una cuestión de vida o muerte", afirmó. Millones de personas viven en zonas costeras y dependen de los recursos marinos, pero los océanos y mares están en riesgo por la contaminación, la sobrepesca y el cambio climático. "Debemos frenar la destrucción de los recursos marinos y costeros, debemos protegerlos de la depredación por el ser humano y su uso excesivo, así como de las consecuencias dañinas del cambio climático. Debemos protegerlos para las futuras generaciones, para que puedan vivir libres de las cadenas de la pobreza".

La declaración final, de cinco páginas, contiene numerosas referencias a la necesidad de investigar y estudiar los océanos. Los expertos han calificado de imprescindible la búsqueda de soluciones para el deshielo de los polos, la subida del nivel de los océanos -que Naciones Unidas cifra en al menos un metro para 2100-, la acidificación de las aguas y la extinción de especies vegetales y animales.
Los africanos evolucionaron a partir de 14 poblaciones ancestralesLas poblaciones actuales de África evolucionaron a partir de 14 poblaciones ancestrales, según un estudio de las universidades de Maryland y Pensilvania en los Estados Unidos que se publica en la revista 'Science'. Para llegar a estos resultados, los autores del trabajo han analizado las diferencias genéticas entre más de 3.000 individuos de toda África y de otras partes del mundo.

Los descubrimientos revelan una inmensa diversidad genética en todo el continente y constituyen la base de futuros estudios que podrían conducir a importantes avances médicos en África, así como a una mejor comprensión de la historia evolutiva humana y de los orígenes de los humanos modernos en este continente.

Los científicos, dirigidos por Sarah Tishkoff, estudiaron variaciones genéticas entre 121 poblaciones africanas, cuatro afroamericanas y 60 no africanas recopilando ADN de muchos voluntarios y comparando las secuencias en varios marcadores genéticos del genoma.

Descubrieron altos niveles de mezcla en los ancestros de la mayoría de las poblaciones, lo que reflejaría los episodios históricos de migración en el continente y perfilaron los mecanismos clave de migración y las relaciones evolutivas. En conjunto los resultados concuerdan con la reconstrucción realizada por los científicos a través de patrones culturales y lingüísticos.

Los resultados muestran que existen ancestros comunes entre las poblaciones de cazadores-recolectores dispersos geográficamente que incluyen a los pigmeos y los San de lengua joisana así como a otros grupos del este de África que también hablan estos lenguajes que incorporan cliqueos o chasquidos.

Los ancestros de los afroamericanos proceden en un 71 por ciento de la población níger-cordófana de África occidental, en un 13 por ciento de Europa y en alrededor de un 8 por ciento de otras poblaciones africanas.

Además de proporcionar información sobre la historia evolutiva de africanos y afroamericanos, el estudio aporta una base para muchas otras líneas de investigación. Así, los resultados podrían ayudar a los epidemiólogos genéticos a identificar las poblaciones más útiles para sus estudios en la búsqueda de factores de riesgo genético para ciertas enfermedades.

El trabajo también podría ser útil para la farmacogenómica en la determinación de los grupos étnicos a incluir en sus estudios para maximizar la representación de poblaciones genéticamente diversas. Los genetistas evolutivos podrían además emplear los datos para investigar cuestiones sobre cuándo y dónde los humanos modernos evolucionaron en África y el tamaño de la población que migró desde el continente al exterior.

Suscribe Evolucion y BD

Recibe los Nuevos Articulos en tu Email

  • Post Recientes
  • Com. Recientes

Evolución en tu móvil

Add Evolucion y Biodiversidad Mippin widget

Archivo del Blog

Editor

    Mi foto
    Paco Gil
    Un homo sapiens con deseos de divulgar la ciencia
    Ver todo mi perfil

Seguidores

Estadisticas

  • Inicio
  • Evolucion
  • Biodiversidad
  • RSS
  • Evolucion y Biodiversidad tiene licencia Creative Commons License.
  • SimplexPro template designed by Simplex Design.
  • Powered by Blogger.com.