Etiquetas
- Biodiversidad (81)
- Biologia (26)
- Cambio Climatico (54)
- Evolucion (64)
- Exobiologia (12)
- Extinciones (55)
- Genetica (24)
- Medio Ambiente (34)
- Neurologia (9)
- Vida en la Tierra (26)
- Vida Marina (23)
Un insólito ecosistema bajo un glaciar en la Antártida 0
17.4.09
Científicos de EEUU han descubierto en un lago subterráneo de la Antártida un ecosistema salino y sin oxígeno que alberga una bacteria que ha sobrevivido millones de años mediante compuestos de azufre y hierro extraídos de rocas contiguas, según un artículo de la revista Science.Estas reliquias vivientes de tiempos remotos viven agazapadas en un estanque situado en las cercanías de Blood Falls (Cascadas de sangre, en inglés), una corriente teñida de un rojo sanguíneo que mana de las grietas del glaciar Taylor. Los exploradores las detectaron en una muestra de agua tan cargada de sal, que impide su congelación. Al parecer, esa salmuera rojiza procede de un reservorio escondido debajo de 400 metros de hielo.
El análisis genético de los extraños seres reveló un linaje similar al de otros microorganismos más conocidos que habitan en los océanos plenos de luz y nutrientes. Tal parentesco avala la hipótesis de que se trataría de parientes de poblaciones microbianas de mayor tamaño, que moraban en los fiordos de esa región antártica, hasta que el avance del glaciar las sepultó. Los microbios, faltos de luz, no pudieron alimentarse mediante el habitual proceso de fotosíntesis, por lo que aprendieron a nutrirse del hierro desprendido del fondo rocoso con la ayuda de un catalizador de azufre, liberando óxidos que explicarían la peculiar coloración de las cascadas.
De acuerdo con investigadores de la Universidad de Harvard y del Colegio Darmouth (Nuevo Hampshire, EEUU), ese hábitat podría ser similar al que existe en algunos planetas y exoplanetas, entre ellos Marte y la luna Europa de Júpiter, en el sistema solar.
El lago, con una extensión de poco más de cinco kilómetros, fue descubierto en 1911 junto a los glaciares Taylor y Bonney en la zona oriental de la Antártida. Sus aguas tienen una temperatura constante de -25° pero no se congelan debido a que su contenido de sal es cuatro veces superior al del mar.
La bacteria Thiomicrospira arctica fue descubierta cuando los científicos investigaban aguas rojizas que fluían desde un sector de alto contenido de hierro en el glaciar Taylor. Al examinar las muestras descubrieron el microorganismo entre el hierro gélido del glaciar. Las muestras también contenían azufre, un elemento típico de ambientes marinos, lo que ratificó las sospechas de que los antepasados de esos microbios probablemente vivieron en un océano.
Sin embargo, hasta ahora no existen imágenes del lago subterráneo donde se encuentra el singular ecosistema. Los científicos no pueden taladrar la enorme capa de hielo que lo cubre y que tiene una profundidad de unos 400 metros. Además, el lago está muy por debajo del glaciar. Sus aguas son los restos de un antiguo océano que quedó atrapado hace al menos 1,5 millones de años cuando el glaciar Taylor cubrió el lago Bonney.
Un grupo conservacionista americano ha descubierto una nueva población de orangutanes mientras inspeccionaba los bosques de una zona montañosa al este de la isla de Borneo, en Indonesia. Allí encontraron 219 asentamientos de estos primates.La organización ecologista americana The Nature Conservancy, afirma que si bien no pueden asegurar el número exacto de ejemplares, el cálculo más prudente estima que al menos hay 700 orangutanes, por lo que fácilmente su número podría llegar hasta 1.000 o 2.000.
Encontrar una población de la que la ciencia no tenía noticia siempre es importante, y más una de este tamaño. Además, estos ejemplares encontrados pertenecen a la rara subespecie del orangután negro de Borneo.
Se estima que en la Tierra quedan unos 50.000-60.000 ejemplares del género Pongo, de los cuales el 90 por ciento vive en Malasia e Indonesia. Sin embargo la selva tropical, su hábitat natural, se ha estado destruyendo desde finales de los años 90 para desarrollar plantaciones de palma aceitera con las que producir aceite. Ambos países son los mayores productores de esta grasa usada en alimentación y cosmética. Además, su demanda ha aumentado especialmente en EEUU y Europa debido a su uso como combustible poco contaminante.
Así, el hecho de que una población tan numerosa haya podido escapar del desarrollo obedece a varias razones: una topografía empinada y brusca, un suelo pobre para el cultivo y las escarpadas montañas de piedra caliza que protegen este enclave natural.
Cabe destacar que recientemente se ha descubierto además otra población de varios cientos de simios en Sumatra. Todos estos descubrimientos indican que todavía hay una oportunidad para salvar a este animal.
De ahí que las organizaciones conservacionistas quieran trabajar con las autoridades locales para proteger dicha área y otras que se encuentran fuera de los parques protegidos de Indonesia.
Una imagen tomada por el satélite Envisat de la Agencia Espacial Europea muestra que una larga franja de hielo de 40 kilómetros, que se cree que mantenía a la llamada plataforma de Wilkins en su lugar, se ha hecho añicos en su parte más estrecha de alrededor de 500 metros frente a la Península Antártica.La pérdida de la capa de hielo, que tenía casi 100 kilómetros de ancho en 1950, podría significar una mayor separación de la plataforma de Wilkins, que tiene un tamaño cercano al de Jamaica o el estado de Connecticut en Estados Unidos.
La plataforma de Wilkins es una de las 10 capas heladas de la Antártida donde se ha producido una ruptura o reducción de tamaño en los últimos años, debido al aumento de la temperatura provocada por el calentamiento global. Es insólito que se produzca un cambio en la Antártida tan dramático.
La temperatura media en la Antártida ha aumentado aproximadamente 3 grados centígrados en los últimos 50 años, el nivel de calentamiento más rápido en el hemisferio sur.
El calentamiento en la Península antártica está vinculado al cambio climático, aunque la relación no está totalmente clara, el deshielo que se produzca en la Antártida en los próximos años será decisivo a la hora de determinar futuros aumentos del nivel del mar.
Editor
- Evolucion y Biodiversidad tiene licencia Creative Commons License.
- SimplexPro template designed by Simplex Design.
- Powered by Blogger.com.


